
Para muestra un botón
"En esta casa no miro el cielo. Miro la dura extensión que me circunda, escucho lejos batallar el viento. Sus límites me marginan de lo abierto. Es una casa cerrada, nada en ella se revela. No hay espacios ni columnas ni aleros donde aniden pájaros inquietos. Una casa desnuda sin el hondo temblor de lo secreto. Me pego de sus muros, de su olor a desierto. Es mi casa."
El largo día ya seguro (fragmento)
"Los sueños forman parte de mi misma y sería como desollarme, dejarme en carne vida, si alcanza a despojarme de la esencia de mis sueños. Mi cuerpo vive de sus sueños. Ahora mismo, en este mimo momento de mi precipitada llegada, se me hace difícil transportar a este sitio toda la carga de mis sueños. Se me hace difícil, casi imposible, revivir de nuevo lo que arrastra el vértigo del instante, y constato con estupor que todo ha desaparecido de mis ojos, que mis ojos están ya inertes, mientras la visión persiste, viva, intacta, flotando en lo eterno, en la magia del tiempo."
Viaje al frailejón (fragmento)
"Por un momento he envidiado a estos hombres, a estas mujeres, que dependen tan sólo de ellos mismos, de su propio impulso o del impulso de la bestia que a su lado vive. Después de todo los hombres y las bestias tienen mucho en común. Tienen venas y arterias, tienen ojos para mirarlo todo y respiran y duermen y tienen también un corazón que palpita. Por un momento he envidiado a esos seres cuya humanidad se halla más cerca de todo cuanto vive, bestias y plantas. Nosotros hemos perdido el contacto con nuestro propio cuerpo. Y no sabemos qué hacer con las manos, con los pies. Nuestro tacto sensorial comienza a olvidar la forma de las cosas, de los objetos, que rodean nuestra vida cotidiana. Hay uno solo, único y seguro contacto: la máquina. (...) Estos pueblos nada me dicen. Son unos pueblos oportunistas. No están ungidos de ese aliento de eternidad que resiste los embates del tiempo. Todo en ellos parece improvisado. Dan la impresión de hallarse de paso como esas ferias que recorren los caminos y acampan en un sitio cualquiera antes de proseguir su marcha. "
Foto: Vasco Szinetar Textos: EDLP
Para los que gustan de las entrevistas, les ofrezco el vínculo de un tributo a la autora publicado en Verbigracia
2 comentarios:
¡Estupendo!
Y cuando las fronteras separan en enormes distancias con el tiempo, los detalles venezolanos y las remembranzas suelen ser más cálidas. Cuantioso caudal humano, lírico, apasionante, de tantísimos valores de nuestra tierra...
Gracias Araguaney Llanero
Un saludo desde México
Nadir
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